Fabio Belnome, el viajero del Fiat Marea, se detiene en Alaska para vivir un culto pentecostal: “Aquí no hay filtros, solo fe”
Un viaje curioso y lleno de fé
Fairbanks, Alaska — Octubre 2025
Video en el canal de Fabio
Fabio Belnome, más conocido como volatadipeluca, no es el típico influencer. No presume lujos ni viajes en primera clase. Su estilo es otro: un Fiat Marea del 98, una mochila, y una fe que lo acompaña en cada kilómetro. Desde que salió de Cataluña, ha cruzado continentes, fronteras y culturas, documentando cada paso con humor, autenticidad y una mirada espiritual que conecta con miles de seguidores.
Pero esta vez, su viaje lo llevó a algo más profundo. En medio del frío de Alaska, Fabio decidió hacer una parada en una iglesia pentecostal local: Apostolics of Fairbanks. Lo que comenzó como una curiosidad se convirtió en una experiencia transformadora.
“No vine a grabar contenido. Vine a entender qué hay detrás de esas alabanzas que se escuchan desde la calle. Y lo que encontré fue fuego, pero del que no quema: el fuego del Espíritu”, compartió Fabio en una historia que rápidamente se volvió viral. Añade Fabio
Un culto que lo abrazó sin preguntar
La reunión fue todo lo que uno espera de una iglesia pentecostal: música vibrante, manos alzadas, oraciones sinceras y una atmósfera cargada de fe. Fabio se integró como uno más. Cantó, escuchó testimonios, y se dejó llevar por el momento. “Aquí nadie te pregunta de dónde vienes ni qué crees. Te reciben como si fueras parte de algo más grande. Y eso, en este mundo tan dividido, es un milagro”, dijo en su canal de YouTube.
Los jóvenes de la iglesia lo reconocieron al instante. Algunos ya lo seguían por sus aventuras en Japón, otros por sus reflexiones sobre la fe en medio del caos del mundo moderno. “Es como si Dios lo hubiera traído aquí para recordarnos que la fe también se vive en carretera”, comentó uno de los asistentes.
Fe sobre ruedas
Fabio ha convertido su coche en una especie de santuario móvil. En él ha dormido, llorado, orado y reído. Y ahora, también ha vivido una experiencia espiritual que lo marcó. “A veces el motor se detiene, pero el alma arranca. Y hoy, en esta iglesia, sentí que algo arrancó dentro de mí”, escribió en una publicación que ya acumula miles de reacciones.
Su viaje continúa hacia el sur, con la Patagonia como destino final. Pero esta parada en Alaska quedará como uno de esos momentos que no se planean, pero que cambian todo. Su aptitud nos enseña también que nada perdemos por probar y que mejor que probar no la religión, si no el mover cristiano.
Artístas pentecostales Ipue
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